Esther Hermina: “Uno tiene que buscar los sueños”

En diálogo con el periodista Ricardo Novo en Master FM 102.1, Esther Hermina contó detalles de un proceso que comenzó a fines de 2025 y que terminó llevándola por primera vez fuera del país para representar a la Argentina.

De una convocatoria a un sueño mundial
Hermina relató que comenzó a seguir las convocatorias de la Asociación y que se presentó por primera vez a los entrenamientos en noviembre del año pasado, en Tigre.

Al principio, reconoce que tuvo dudas y temores por el nivel de las jugadoras que podía encontrar, pero rápidamente se sintió integrada al grupo. Los entrenamientos continuaron durante los meses siguientes, con una exigencia cada vez mayor a medida que se acercaba la competencia.

El proceso comenzó con unas 60 jugadoras, de las cuales finalmente se conformaron dos seleccionados: Argentina A, que disputó la Copa Mundial, y Argentina B, que participó de la Copa Internacional.

Finalmente, Hermina quedó entre las 17 jugadoras que viajaron para representar al equipo argentino.

Primer viaje fuera del país
La participación en el Mundial también significó para Esther una experiencia personal inédita: nunca había viajado fuera de la Argentina.

El viaje incluyó avión y ferry, ya que el plantel tomó un vuelo desde Montevideo. Al llegar a Rotterdam, la jugadora rivadaviense quedó sorprendida por la organización, la limpieza y el funcionamiento de la ciudad.

También destacó el nivel deportivo de los equipos que enfrentaron y contó que el triunfo en el primer partido les permitió ganar confianza y comprobar que estaban preparadas para competir.

Una experiencia que va mucho más allá del título
Más allá del campeonato conseguido, Esther destacó todo lo que significó compartir la experiencia con sus compañeras, conocer nuevos lugares y formar nuevas amistades.

Pero quizás una de sus reflexiones más importantes fue el mensaje que dejó para quienes tienen un sueño pendiente:

“Uno tiene que buscar los sueños, el no ya lo tenés de antemano, tenés que tirarte si te surge algo y probar”.

Y su historia demuestra justamente eso: no hay una edad determinada para animarse a nuevos desafíos y representar al país.

Un recibimiento que la emocionó
A su regreso a América, Hermina fue recibida por familiares, integrantes de Barrio Norte, jugadoras, niñas, adolescentes y vecinos que se acercaron a darle la bienvenida.

La propia Esther reconoció que esperaba un recibimiento, pero aseguró que nunca imaginó que fuera de semejante magnitud. Especialmente la emocionó ver a tantas niñas y adolescentes del club que se acercaron a recibirla.

Ahora volverá a entrenar con Barrio Norte y esperará las próximas convocatorias. El objetivo ya aparece en el horizonte: en 2027 llegará el turno del Panamericano, y Esther sabe que todavía tiene mucho hockey por delante.

Esther Hermina volvió a América con una medalla, una camiseta argentina con el número 2 y, sobre todo, una historia que ya quedó escrita en el deporte de Rivadavia.

 

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